Veo tus pies apoyados contra una carpeta fría y en desorden/ Veo mucho más pero nada que merezca mencionarse cuando piense en ti.

En algún lado vencieron al silencio tus palabras y de tus labios/ brotó una llamarada.

De tus piernas lisas flojeó una zapatilla/ y caminé con tu sonrisa

Me apuraba en contestar y tú te demoraste/ como si nos quedara tiempo

El viento llegaba desde las esquinas y en la noche/ tus dedos danzaron

Mi memoria siempre pierde batallas como ésta. Se afana con recuerdos amplios y sólo graba lo esencial/ Yo soy esa sensación de verte, no soy las sombras que nunca recordaré.

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