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The New York Street

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Ulises

Zeno: modelo de Bloom

La obsesión por dejar de fumar es uno de los temas más importantes –y más divertidos– de esta novela.
La obsesión por dejar de fumar es uno de los temas más importantes –y más divertidos– de esta novela.

Una de las primeras impresiones al leer La conciencia de Zeno, es que el personaje principal se parece al Leopold Bloom de Ulysses. Había leído sobre la cercanía de Svevo con Joyce (éste le enseñaba inglés a Svevo en Trieste y se volvieron grandes amigos), pero de todos modos, hay algo en ese descaro con que el jovial y relajado señor Zeno camina por la ciudad de Trieste, que es inevitable pensar en la caminata de Bloom por Dublin.

Me he demorado una semana en leerlo. Por ratos intentando retomar el Herzog de Bellow (que a diferencia del de Svevo no se puede leer si uno no está dispuesto a darle el tiempo y la concentración). Una diferencia esencial entre Joyce, Below y Svevo: la forma de contar las historias. Zeno está contado con la simplicidad de un narrador brillante. Hay un tono del autor y una adecuada descripción de las escenas y de los personajes, pero la línea narrativa siempre sigue su curso. No hay esa preocupación esencial por el ritmo del lenguaje que hay en la novela de Bellow; ni esa necesidad –enfermiza– por inventar en cada palabra, que tiene Joyce. (He leído los tres libros en inglés, las reseñas suelen mencionar que el italiano de Svevo no es tan bueno como para leerlo en el idioma original).

En la clase del profesor Edmund Epstein, leíamos con interés las correrías de Bloom, rodeando sospechosamente a las estatuas desnudas en las afueras de la Biblioteca Nacional de Dublin, con curiosidad por saber si tenían un agujero en el ano. Esa inocencia es posible verla también en la “sinceridad” –o falta de vergüenza– con la que Zeno cuenta sus infidelidades con la aprendiz de cantante, Carla, mientras pareciera querer convencernos que la infidelidad es un sacrificio para amar mejor a su esposa Augusta e indirectamente al amor de su juventud: Ada, hermana de Augusta.

Si bien en los tres libros el dinero es parte importante de la trama, para Zeno, de condición acomodada, éste parece siempre estar asegurado–ya sea por la decisión de su padre, que ha nombrado un responsable, desconfiado de la capacidad de su hijo, o por las relaciones familiares, en la cuales el dinero se discute. Las riquezas nunca (a pesar de la amenaza de desastre) son motivo de extrema urgencia. En el caso de Bloom en Ulysses, pero sobretodo en Herzog, donde ambos hombres son burgueses de clase media, el tema del dinero siempre es generador de tensión, es una herramienta para crear conflicto o para solucionarlo. El motivo del dinero es muy frecuente en las obras de Bellow, no tanto en las de Joyce.

Zeno es un mundo de la mediana edad. Herzog es un testamento de la entrada a la vejez. Si el Dublin de Ulysses no fuera también el purgatorio de Stephen Dedalus, la obra de Joyce se parecería mucho más a la de Svevo.

Después de leer La conciencia de Zeno, escribí este pequeño ejercicio en mi blog de FronteraD: Newyópolis. Intentaba demostrar el estilo de Svevo, con un tema obsesivo del personaje y esa relación ambivalente (más de rechazo que de aceptación) del autor con el psicoanálisis.

Fumadores e hipocondríacos encontrarán un placer adicional en el libro, pues el autor discute con intensidad, a lo largo de toda la historia, la necesidad de dejar de fumar y la permanente posibilidad de enfermarse y morir.

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Los deseos

De niño tarareaba, como todos, esa canción que habla de los pasajeros en trance. Los aeropuertos me fascinaban por su posibilidad de convertirse en entradas al más allá. Sin embargo era un ignorante en aeropuertos. La escasez de dinero me había convertido en visitante asiduo de sus parientes pobres: las estaciones de buses. Había estado esperando en ellos, desesperando en ellos, durmiendo en ellos.

Irme lejos. Esa era la más grande posibilidad de quien viaja. Huir de las responsabilidades y de los parientes. Demostrar que era un rebelde, que la vida estaba escrita en las canciones de protesta. Así me metí a un bus por primera vez. Y allí juré que viajando, me quería morir.

¿Por qué viajas tanto? Me preguntó una vez una mujer en bikini. Casi me estaba ofreciendo un concubinato feliz en el verano. Y yo tenía otros planes. ¿Por qué viajas tanto? ¿A dónde esta vez? ¿Con qué dinero? No me creyó que los viajes felices cuestan poco, que la falta de dinero te acerca a los pueblos, te hace ver lo mejor de las personas, despierta la solidaridad del vecino y de los camioneros. Ella no podía salir ni a la playa sin la billetera llena. Felizmente tenía un trabajo pagado en la televisión, y sus ojitos prometían una carrera larga de actriz de telenovelas. Los míos estaban llenos de miseria de estar aquí. Ganas de experimentar.

Difícil de explicar. Lo mío era deseo de conocer el mundo. De gritar he conocido tal y cual cosa, he visto a un hombre vestido de mujer en esta playa, he visto a un mendigo calentándose la sopa en esta calle; he conversado con una diosa morena a oscuras, y ella no conocía mi idioma. Para estar libre de ver es que viajaba solo. Esto me permitía vivir sin testigos, y menos pendiente de los pecados.

Hacking in Fury at a Block of Wood

Portada de la primera edición de la novela de James Joyce: "El retrato del artista adolescente"

Líneas acerca del Retrato de un artista adolescente. De libros de Joyce y también de textos vinculados a su obra. Viene al caso porque Frances me regaló la biografía de Joyce por Richard Ellmann y porque el fin de semana me leí más de la mitad de Dublineses:

His anger was also a form of homage. (277)
(Es lo que siempre he pensado del episodio del cactus. Ese debe ser el principio de mi homenaje personal a la Patas Doradas.)

We are your kinsmen

Que otros se jacten de las páginas que han escrito/ a mi me enorgullecen las que he leído (Borges)

Del brusco aprendizaje de Estéfano
me queda la niebla de Dublín
y su corazón de dudas (yo)

Un mar que traga adolescentes rebeldes (Diré como nacisteis, Cernuda)

Y este pedacito es genial. Lo encontré en el diario de José María Arguedas incluido en la introducción a El zorro de arriba, el zorro de abajo:
“Así somos los escritores de provincias, estos que de haber sido comidos por los piojos llegamos a entender a Shakespeare, a Rimbaud, a Poe, a Quevedo pero no el Ulises

La carta más hermosa del mundo


Antes de que se acabe el dia, déjenme compartir extractos de una carta preciosa que me acaba de llegar. (Solo omitiré algunos detalles muy personales)

Dearest Ulises:

All day long today I have been telling myself that you are absolutely
perfect for me. My students wanted to know how many sugars were in my
coffee, because I was so smiley. My officemate asked about you, and I
could just feel this uncontrollable grin on my face. She must have seen it
too because she wished us good luck.

During class, my students were roudy, and I knew it was because I was
exuding this devil-may-care attitude, as in: Who cares!? I have
Ulises!

I wanted to write this letter to you because I wanted to share with you
how blessed and lucky I feel to be with you, to have found you, to not have
been successful in pushing you away…Lucky because I finally let you kiss me!

It is the little things that make me grateful to know you and to be
alive. I love your little slits of brown eyes (brown light) peeking through in
the morning. I love how you cross the studio to say to me “Tell me, mi
amor.”

I love the way you do little things backwards, but with love, like the
shower curtains, the cuisine art, the coffee cup in the pots and pans
cabinet (you put that there, not me!).

I love the way you pay close attention—you listen, you watch, you exude
love. You have become my reason for living. Is this bad? Is it
enough to turn my fiancé away? I love you. I am excited to spend the rest of my
life with you. And I know you are too.

We have the same career goals, which is a blessing, because I know what
kind of support you need to be successful—you need the same things I need,
that you give! The reciprocity of us is one of the most beautiful things
that we have. We make good bedmates; we keep each other warm, both literally
and figuratively.
When I told mom we were serious, she asked me does he want to be with
you all the time? And I said “YES,” and “me too.” So apparently this is
what love birds do.

You are so intelligent. You live in the present. You can do
anything. I admire you in a way that I have never admired anyone else. I want to
be like you, I want you to admire me. I know you do, and this is more
meaningful than anything else because it means the most coming from
you.

You, who speaks many languages, who had one career already, who is
brave and confident and happy. You who gives all that you are all the time,
everyday.

Thank you.

I am writing this outside of your classroom (because I am cutting
Jacques, long story, wrong venue), watching you teach.
You look like you are good at it.

Love,

Frances

ILASSA Conference, University of Texas at Austin


Grupo de panelistas y organizadores de ILASSA, en el salón de bienvenida del Thomas Conference Center en el campus de la Universidad de Texas.

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