>Bajarás el silencio en dos tiempos,
comerás la piedra del bosque
embarrada de rubíes
lamerás la espalda empapada de los maravedíes.

Tentaremos junto la suerte en la tienda del alacrán,
lavaremos las ropas sangrantes en la misma esquina
de siempre.
Tu hermano, yo hermano,
fusilados en la curva de la vaca, a dos pasos de tí.

En la cobra que mira esta noche,
veo destellos de luna, faroles de cera de abejas,
legañas de tanto estar despierto
sin decir silencio.

Caminemos al fondo del parque, al lado del lago,
o es que el sueño irreparable a esta hora
nos hace decir cosa demás
o es que llueve tiernamente en tus calzones de seda,
es que lavas la herida con burbujas de azul intenso,
con láminas de cuatro colores,
en las lámparas desoladas de la ciudad.

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