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The New York Street

Un blog lleno de historias

Autor

ulisesgonzales

Writer. Editor of the literary journal Los Bárbaros (New York) and Las Furias (París). Editor at Chatos Inhumanos Publishing House (New York). Professor at the Journalism and Media Studies Department, Lehman College, CUNY, Bronx.

3 de febrero, Harlem desde Queens,

Casi no contesto el celular, felizmente lo hice: Camilo ha entrado de emergencia en el hospital Mary Immaculate en Jamaica, Queens, con un cuadro de piedras obstruyendo la uretra. Como pocas veces, me he despertado hoy con las escenas de una pesadilla en forma de epopeya, en ella casi todas las personas que quiero estaban muertas. Creo que lloraba en la pesadilla. Pero las muertes me parece que eran cosidas a balazos, como en el filme de Sergio Leone.

Alguna vez se ha de filmar eso: Érase una vez en Lima.

Felizmente, lo de las piedras no es tan grave, lo encuentro ya tranquilo pues le han explicado en un idioma descompuesto por el acento de la India, que no se trata de nada mortal, ni siquiera serio. Coordino con el departamento de lenguaje de Lehman, con Peggy, con Carmen Esteves. Felizmente todo se puede arreglar con una llamada. Le llevo dos libros a mi amigo: Las Ficciones de Borges y Las fuerzas tras las ficciones de Burton. Y llevo varias opciones para ver en la laptop. Una de ellas es Cotton Club de Coppola. Camilo se acuerda perfectamente del gato que pasa en las escenas en que se va a asesinar al holandés. Coppola repite la estructura de El padrino, pero ni los zapateos de Hines sobre el escenario del Cotton Club ni los anuncios de Tom Waits con el altoparlante igualan al sonido incomparable de la Ópera. Nicholas Cage no sabe cuidarse solo, Richard Gere no es el que era antes, Gregory Hines de una patada desarma al enemigo, la luna sale para Vera con cabaret propio en Broadway, Dixie encuentra a la trompeta perdida y a su amor de siempre, en una Harlem demasiado desintegrada a pesar de la crisis total de Wall Street.

El hospital Maria Inmaculada abre sus puertas, yo camino hasta Parson Boulevard y devoro un bisteck con fondo musical de Santos, esos merengues adoloridos: no los quiero.

Antes de llegar a casa me llama Annerys que ha conseguido un trabajo temporal de camarera, al menos para cumplir con la semana. He seguido leyendo Bomarzo, todo el camino en el tren hasta el hospital y de vuelta para casa: Vicino ha tirado la casa por la ventana para el matrimonio con Julia Farnese.

He conversado larga distancia con Los Gatos, desde Queens. La quimo de su madre empieza el viernes, hay que prender las velas y rezar. Amo esa voz dulce desde California, tal vez mejor que los aspavientos en argentino de la Roja. Qué se yo.

No voy a ponerme a pensar en eso ahora, pero algo va tremendamente mal y no consigo descifrarlo. Por la noche he corrido hasta Lehman para terminar las tarjetas de Sociedad Latina, Alina me ha llamado para ir al Blue Note porque hay concierto de jazz gratis. Lo malo es que el mensaje lo he escuchado casi a la medianoche, cuando alistaba la cama para empezar a ver Fear and Loathing in Las Vegas, pero los ojos se me cierran.

El control remoto por favor. Apago la tele.

2 de febrero, Explain to me!

Abrigo de rayas verdes, pelo rojo suelto, gafas de marco negro, sonrisa desenvuelta, ojos que brillan cuando se ríe: La roja. El cine queda demasiado lejos y no hay tiempo. Nuestros encuentros siempre duran mucho, las conversaciones van de lado a lado, interminables. Ella reparte sus bromas y sus aplausos. Tiene buen apetito. El restaurante elegido no es el de la foto, sino su hermano gemelo en el West Village, sobre la calle Waverlys. La cachapa con piel de pastel de choclo y la chicha con alma de arroz con leche pesan demasiado. Su arepa perico tampoco es liviana. Felizmente hay dos vasos de agua y la copita de tinto negro al final. No hay novedades excepto las de sus dedos tibios y sus rizos desabrigados. La tarde previa ha sido extenuante por las confesiones de un amor apasionado a pesar de la arena. Es una pena que Camilo crea que la historia con Paloma haya terminado, pero aplaudimos su coraje porque creemos que es lo mejor. Aplaudimos y rogamos no estar equivocados. No. No puede equivocarse uno tanto. Claro que a la soledad quién la va a matar. Complicado el enemigo.
Marie Marinetti descubre ante la clase la inexistencia de Homero, define el concepto del mito y su modelo de razonar lo irracional. Folktale, legenda, mito. Y Levi Strauss tratando de explicar la inexplicabilidad. Los dioses amorales. Los mitos no dan lecciones de moralidad sino todo lo contrario. Y el objetivo del mito es dejarnos claro que nuestro destino nos rige pero a su vez es posible cambiarlo, sin tener que consultarlo con los dioses adivinos de Delfis. Hay pan que rebanar sobre este tema, pero creo que Marie pretende dejarlo para las veintitantas clases del semestre.

Primero de febrero y vivir a las carreras.


Lehman college campus
Originally uploaded by Ulises Gonzales.

Se empieza a notar el ritmo creciente de las obligaciones cuando comienza el ritmo decreciente de las diversiones. Tres filmes de Netflix y dos de la biblioteca aguardan pacientemente el receso. Y sin embargo quedan cosas pendientes: la web, el curso, el script del video sobre Asako, NY Street, Resina, el libro de poemas, el Bronx Journal…y puedo seguir enumerando.

 

El tiempo para escribir este diario es cada vez menos. Ya no tengo las madrugadas libres y la ropa sucia se amontona peligrosamente por varias semanas. Y sigue el clima congelado.
Lehman no es grato si lo vives a las carreras y sin embargo me las he arreglado para dar mi primera clase de comics. Bastante decente, con el web blog elaborado , con el filme que vimos sobre la historia del arte secuencial en los Estados Unidos. He invitado a la roja para salir a cenar : Wednesday night.

Al terminar la clase he cruzado Manhattan para encontrarme con Annerys. Queremos ver Born in Brothels. En la revista del IFC dice que comienza la historia con la temeraria novia de un videasta y su pajonera idea acerca de un documental sobre sus experiencias con los hijos de las putas, descubriendo para ellos el misterio del lente desde los tugurizados burdeles de la India. No ha llegado Annerys pero ha venido Camilo con la historia triste de Paloma. El mail era precioso pero el desenlace fue el temido. La carta de respuesta, temblorosa pero decidida, dice que Borges afirma que al menos hay un final. Pero no hay final posible si la memoria de ella persiste sobre todo. Si ella aclara que valora inmensamente todos los momentos juntos pero que el detalle es no poder entregar amor a cambio de amor. Ella tiene la carta que falta de la baraja y no puede cambiarla. Menudo cuadro el de mi amigo cabizbajo mientras devora el pollo de chinos que no ha debido de probar. Yo acelero el metro para llegar a casa con la incertidumbre y el dilema. Me he dormido satisfecho por la cena y por lo invertido en mi curso. Me ha dolido la espalda por una madera de sobra en esta cama mal armada. En fin, ya ven que comienza el ciclo y otra vez las quejas y este diario se pone muy serio y sin referencias literarias. Antes de acostarme he seguido releyendo los mitos de los griegos y las nubes de Aristófanes sobre la culpabilidad injusta de los sofistas.

>La puerta de las postales de Grecia, 31 de enero

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aristophanes
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Demos la vuelta al mundo en una sola puerta, en la foto bonita al lado de la entrada, la trastocada figura de las edades antiguas. En aquel cuarto espero impaciente una respuesta que no llega. Pero luego me invitan a tomar una clase con los griegos: Las Nubes.
Regreso por la tarde a la biblioteca, con el calor del ocaso por ninguna parte. Me arrodillo para encontrar mejor las ediciones numeradas. Al final consigo dos libros:Las conversaciones de Alifano con Borges, Las Nubes comentadas por Marinetti, y el compendio de mitos de los griegos. Al salir es de noche e intento aprovechar las horas para establecer el pegado de trapos de mi clase del martes. Empiezo la colecta de fotos, traspaso la servilleta a la computadora, salgo pasadas las 10 y media y me dirijo con paso tambaleante por los ojos tristes, las llamadas angustiosas del Dios del buen dormir. En el tren descubro que Alifano quiere hablar de los guapos y de Evaristo Carriego, del guapo que se jubilaba para vivir mejor, de los aires de los guapos baratos.
Las Nubes las descubro de noche con el desprecio por Socrates en el centro de la comedia y el hijo lleno de deudas vacilando entre seguir a la siguiente ventanilla y acertarle al caballo ganador; o pasarse al papel del hijo bueno, lleno de cosas por vivir.

>Conversando sobre comics, 30 de enero

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ceviche
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Desde la esquina de la Roosevelt se ve el sticker de cerveza Cristal. La entrada es por la cocina, con el ajetreo del desmenuzado, el humo de las ollas, el olor picante de la cebolla. Han sido dos cebiches, con el persistente recuerdo de los diferentes sorbos de la noche anterior. Hay gato encerrado, suelta una vieja lagartija mientras se agazapa y espera su plato. El jefe de familia nos avisa que los platos son todos de mariscos y pescados, es el mar a su mesa, los fines de semana. No se me calma la impaciencia del licor sin embargo, y trato de explicarle al tio Manolo la diferencia entre el Capel y el Sol de Ica…
Se ha cruzado Camilo y su cebiche ha pasado a mejor vientre. Pide el duplicado de pescado con leche de tigre y sobre la mesa de cuadrados verdes, yo poso una servilleta. Sobre aquella servilleta escribo los nombres de los grandes, el cuadro detallado de un siglo de arte secuencial. Moebius comparte espacio con Frank Miller, con el recientemente fallecido Eisner, Alan Moore, Crumb, Clowes, Pekar, Pratt…
No he llevado libros ni visto filmes. La tarde ha proseguido con calma con una soda y un batido de leche en el Johnny Rockets y la caminata hasta esa tienda de libros en Broadway con el nombre del hijo ilustre de Stratford. Por fin he encontrado el Timeo a 3 dolores. Es el libro que me torturaba desde que leo los ensayos de Borges. El Gorgias y el Timaeus en un tomo, que ahora descansa apoyado en La Republica , Bloom y un libro de mitos griegos. Y Bomarzo, la epopeya de Vicino que estoy dejando dormir en paz, ya demasiado tiempo. Se ha acabado la noche con una sopa casera en Broadway. Me he dormido tratando de interpretar mi rol en la semana que comienza y tratando de no romper la servilleta donde reposa toda la historia del arte secuencial.

29 de enero, paseo por la Ciudad del Alfabeto

Mira: Camina hasta Marcy Avenue, pisa Broadway, una cuadra, dos pisos para arriba. El tema del pisco peruano bien enfocado. El pescado delicioso con las papas cremosas, jugosas y el primer blanco de la noche.
La pantalla gigante atrae todas las miradas. Es como el cine. Ahora puedo decir que es otra cosa ver al ‘Dude’ Lebowski en platea. Si nos hubieramos quedado sentados un rato ya no salimos nunca. Elisa dice el camino mientras Pedro cuenta la historia de su pelis y su vida. El viaje a Disneylandia con las hijas y las movidas del hermano del esposo de la Geraldine Chaplin. Seguimos para Alphabet City mientras Pedro sigue camino para Queens. Apenas a media cuadra he descubierto el subsuelo del Tonic. Dentro de un barril de vino compartimos una Red Stripe y una Boss y el sonido de los teclados y los sintetizadores como fondo. Arriba toca una banda de jazz. Se ha secado la nieve, el suelo sigue congelado hasta la casa del poeta, frente a la del pintor. Entonces aparecen las estrellas y entre ellas el ron Viejo de Caldas. Debo recordar que en Williamsburg fue el primer encuentro con el Capel, un descubrimiento. En cambio en la Casa Tomada lo del Caldas fue un volver a verse. Se puede hablar de ron por horas con los colombianos. Claro que como discutir si te dicen que el Pampero de Venezuela es de calidad indiscutible. No alcanzaba para probar el Caldas hasta que alguien me invita unas gotas. Se convierte en un chorro…A las estrellas de la noche hay que clasificarlas: Laura, con su tatuaje y sus ojos chinitos brillaba sola. Su amigo el bonaerense Boris ha viajados hasta la Patagonia y me han vuelto con sus historias todos los deseos de volver. Ricardo es el poeta de la Casa Tomada y José es el pintor de los desnudos que adornan las paredes. Los colombianos no me han dicho sus profesiones. A Juan Pablo le gusta llenar los vasos de vino y de whiskey (esa era otra estrella: aguardando que todo el licor se acabara para brillar como una nova a pesar del empapelado rojo.) Agradecimos eternamente el detalle de Epifanio, el mexicano que se fue antes que desapareciera Frontera y los otros blancos. La verdadera estrella, ademas claro de Fifi con su manto de Manila y su acento paisa, era Frank. Es la fiesta de sus 70 velas. De eso constan los pedazos de pastel que Elisa y yo fuimos desapareciendo mientras acorralabamos a las velas con el cuchillo. Clarice es su esposa ,que le debe empatar la edad. Ella vuela con su hijo hasta Baghdad y enumera las desgracias de la Guerra Santa y el imperio Bush. Frank me habla de su oportunidad de mudarse de Virginia a Nueva York. Al final va a terminar en Dover Delaware, que al menos corta en cinco las horas de viaje hasta el centro del mundo. Con la hija de ambos, comparto los ojos azules deliciosos y converso sobre Danny The Dealer y Whitnail and I. Son pasadas las 4 cuando encajo el primer merengue. Felizmente se ha terminado Johnny y despacharon todo lo que quedaba de Frontera. Con un falafel en Hudson se ha terminado la noche. Elisa sonrie mientras el mapa del tren nos queda demasiado complicado. Es que ya hemos salido caminando de la Ciudad del Alfabeto.

>Descubriendo al Beowoulf, 28 de enero

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En la Biblioteca de Londres se conserva el original manuscrito de esta epopeya anglosajona. A pesar de lo que la une a las tradiciones inglesas, casi toda la historia transcurre en tierras escandinavas donde el Beowoulf enfrenta a los dragones que amenazan con destruir al mundo. Al parecer, de todas las traducciones, la que mejor refleja el sentido original, fue hecha imitando el dialecto de los irlandeses de Ulster y usando variaciones del idioma provenientes de Irlanda. He avanzado un poco en la lectura de la Triologia sucia de La Habana. La rojita me dice que lea el Rey de la Habana, la que le gusta mejor de Gutierrez. Pensar que mientras tanto Rachel viaja en guagua por Cuba..Annerys quisiera volver a ir, pero ya no para estudiar cine, la prestigiosa escuela cubana le cerraba las puertas dos veces por falta de presupuesto. El consuelo es que ya son muchos los que dicen que a esa escuela lo que le queda es tan solo el prestigio.Camilo ha llegado casi a la medianoche y me ha traido un cargamento de golosinas desde Lima. De yapa viene mi ejemplar autografiado de La Odisea, Las Memorias de Adriano y este fenomenal descubrimiento mexicano: Juan Jose Arreola. Su Confabulario Personal. Las cartas de la rojita otra vez son fascinantes. Esta vez dice que quisiera trabajar en Westchester. Y me pide que la llame porque su lap top no funciona como antes. He podido terminar Sociedad Latina, pero nada de NY Street hoy. No me ha alcanzado el tiempo. Para terminar debo agregar, anote notario: ya me estab olvidando del sabor sin igual de las galletas Margarita (de Sayon) todo un golazo de mi madre. Sumemos Cua Cuas, Tortees y Chizitos, Sublimes, y muchos otros. Pronostico un invierno dulce.

>27 de enero, Manhattan bajo cero

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Bloom escribe sobre Milton y Dante, sobre encumbrar a Beatriz sobre todo y la manera en que ella supera todas las creaciones de Shakespeare. A Hamlet, a Lear, a Iago.. Dante sin embargo, escribe muchos siglos antes que el dramaturgo de de Stratford. Bloom resalta que de haber muerto antes de los 30, Marlowe hubiera figura en la historia de la literatura como una figura superior. Fue poco tiempo luego de la muerte de su par, que Shakespeare escribe sus obras de mayor renombre.
Milton y Dante parten de la Biblia y si bien Dante es un hereje a los ojos de la Iglesia, ella lo soporta pues es la contraparte que necesita para enfrentarse a Shakespeare y su modo de exaltar a criminales, villanos y otros caracteres vulgares. Bloom dice que la mayor parte de las creaciones de los miembros del Canon, son personajes viles, hay muy pocos ejemplos, si es que alguno, de valores morales intachables.
Me he llevado en el tren a Lehman, mi libro de Bomarzo. El duque Orsine, el giboso duque Vicino, entrmezclado entre las huestes de nobles e ilustres de todoa Europa que asisten para celebrar el ascenso al trono del Emperador Carlos V en Bolonia. Las intrigas palaciegas, el re encuentro con Pantasilea y la rivalidad a muerte con Marbaele, pues pretende a Julia Farnese, ya prometida a Vicino. Entre ellos, el paje establece un nexo nuevo con los demonios, esta vez para garantizar el matrimonio. Marbaele no consigue ser ungido cardenal, y marcha al auxilio de los Medici ante el desconsuelo del duque jorobado que no puede seguirlo pero tampoco se anima a matarlo. La abuela Diana mira todo desde lejos, sabe que va a morir y me imagino que la empiezan a perturbar las decisiones de su nieto. en el tren de regreso lo he dejado al duque Orsini enfermo y con miedo de ver su rostro desfigurado, entre los palacios de Venecia, en pos de las manos curadoras de Paracelso.
En la tarde he avanzado con la revista pero no he podido terminar, he querido avanzar con lo de Jeanny pero tampoco he podido. La buena noticia es que se ha confirmado el curso de comics y Print Media, al menos ya son 16 los alumnos y le curso se ha salvado. Ahora hay que preparar lo que voy a decir en la clase. Eso va a estar bueno.

Vivir con dignidad, 26 de enero

¿Y si muriera? ¿Podré pasearme por el cielo y volver a acariciar tus cabellos? Si renunciara a la vida ¿Puedo seguir viviendo dignamente luego? ¿Acaso the dream is not over after death? Fuera lo que fuera, encauzado en el nivel de un poema o como una denuncia del derecho a vivir con dignidad, el drama de Ramón Sampedro ejemplifica el drama de todo el que clama su derecho a la eutanasia. Cuán difícil puede ser para mí decirlo en este momento, pero nadie sabe cuan cerca o cuan lejos puede estar el momento en que se ha de necesitar ejercer este derecho. El cine, hoy, fue obra de Annerys, ella sugiere y encuentro que después de su clase en ALCC , las 6:45 es la mejor hora. En el Sunshine. La veo reír y llorar. Lo que han hecho Amenabar y Bardem es notable, pues han construido a un personaje inolvidable. Con esas frases breves, con ese tono de ironía y humor negro, el personaje cautiva desde el principio. Y su encuentro con el cura, si bien directo, es lo mejor que se ha puesto en el cine masivo contra la iglesia, creo, desde que Buñuel hizo cine. Si bien éste prefería poner una escopeta en sus manos o burlarse indirectamente de su pomposidad e hipocresía, Bardem, mucho menos sutil, concibe esta escena para establecer mejor que nadie antes que él, su postura frente a la de la Iglesia. El debate en la pantalla, con el estado y el arzobispado. ¡En un filme! La escena final me parece, hasta cierto punto, robada de Dead Man Walking, si bien Bardem no es Penn, –y Ramón no es un asesino–. El desenlace es el punto final que se necesitaba. Ver a la abogada mirando el mar desde un cerebro vacío, es lo que nos faltaba para tener todas las claves necesarias para el debate: ¿Vale la pena que viva? Ella ejemplifica el drama de Ramón, eligiendo vivir sin dignidad, respirando pero sin sentir, sin saber, sin reconocer, vivir porque otros decidieron que vivas o solamente porque no tuviste el suficiente valor de quitarte la vida. Annerys estaba llorando y no la culpo. Antes de dormir he seguido con el Western Canon de Bloom y algunas frases deliciosas sobre Shakespeare que redondea como creo que siempre lo quiso hacer: El Canon es Shakespeare. Coincido con la carta de la Roja en que «si hubiera un canon de criticismo para Bloom, él se pondria en el centro». El canon es Bloom diria él. Por otro lado, debo anotar que la Roja lo conoce en persona, de Yale, y lo representa como un gordo lascivo, libidinoso, que acosa a sus estudiantes hembras.
La Rojita me ha sorprendido pues le gusta también el libro de Gutierrez: Trilogia sucia de la Habana.

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