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The New York Street

Un blog lleno de historias

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Poetry

Primera tranca de Vallejo al salir de prisión.


A buena hora que me di cuenta de a donde va a parar
este país señores. ¡Salud!
Los debí haber escuchado, creído.
¡A los poemas , a la vida, que el dinero da de comer
pero no da comida!
Estoy harto, esta ha sido la última que va la vencida
Tengo algunos contactos por supuesto,
cuento contigo amigo para que me prestes
algo de dinero
A cuenta de tantas comidas
de tantas bebidas ofrecidas.
y ya ya que me encebollo y la bebida
la bebida,
Extrañaba tanto estas reuniones
les juro que de Lima a París, y a no volver más
Para qué
Algo se pudre en Cajamarca
y apesta hasta Santiago de Chuco.
Que bien que hemos sabido mantener el apetito
Mira no ha quedado casi nada del corderito
menos del vino.
¡Chiquillo!
Por favor corre y traenos otra botella.
No se preocupen, esta yo la invito.
Gracias por los poemas que me alcanzaste,
esos franceses me han salvado la vida
Acaso si estuve tentado de
acabar con ella.
Pero no, para no darles gusto a los enemigos
No podemos confiar en nadie hermanos
¡Destapa eso por favor¡
Mira, déjenme leerles esto:
En los furiosos chapoteos de las mareas,
Yo, el otro invierno, más sordo que los cerebros de los niños,
¡Corrí! Y las Penínsulas desamarradas
Jamás han tolerado juicio más triunfal.
La tempestad bendijo mis desvelos marítimos.
Más liviano que un corcho dancé sobre las olas
Llamadas eternas arrolladoras de víctimas,
¡Diez noches, sin extrañar el ojo idiota de los faros!
Más dulce que a los niños las manzanas ácidas,
El agua verde penetró mi casco de abeto
Y las manchas de vinos azules y de vómitos
Me lavó, dispersando mi timón y mi ancla.

Y bueno, sigue el poema…

Diganme hermanos
¿Hay algo mejor que un poema?
Brinda, brinda, levanta tu vaso y
deja que el licor llene tu boca
Por los tiempos idos y por el futuro.
Y que conste que no me corren
Sino que yo me voy.
¡Salud contigo y conmigo!
Espérame París.

Recuento antes de dormir


No puedo dormir. Cuantas veces me ha pasado eso y no me he puesto a escribir en el blog. ¿Mal síntoma?. Recuento: esta semana el concierto en el Lincoln Center fue fabuloso. Hoy empece a leer ¿Sueñan los androides con ovejas electricas? para el curso de The Literature and the Machine con Joseph. Me han fascinado los cuatro primeros capítulos, seguro que lo acabo para la clase del lunes.

El otro libro pendiente es Up from Slavery de Booker T. Washington. Me da flojera hasta abrirlo. Pero The Marrow of Tradition tambien me daba flojera abrirlo y no pude soltarlo hasta llegar a la última página. ¡Qué telenovela! Con intento de linchamiento y hasta Ku Kux Klan. He propuesto al profe un tema sobre los trenes y la segregacion pero no lo he seguido desarrollando. Quise escribir tambien algo más para mi disertación de Gentleman Brown y Lord Jim pero no he podido avanzar más de donde ya estaba.

El miércoles en la tarde comí con Patrizzia en el Cocoroco. Dos veces en Brooklyn en una misma semana. Todo un record. Me quedé con ganas de ir a Prospect Park pero nos cogió la lluvia y según el dicho español: Llueve, a casita ( o algo así, según la valenciana).

Mamadou quiere quedar para encontrarnos el martes. Ups, Stephen también. Me había olvidado. Sheppard quiere que le presente a la gente de Yini. A la reunión de Mamadou tal vez vaya Tuan y Francisco. Tengo que preparar una disertación (una sintesis en realidad, para una propuesta para un congreso en Austin). Le voy a pedir a Camilo asesoría, aunque tengo las ideas un poco más claras. Hoy pasé más de dos horas editando otra vez mi versión de Enterrando los muertos. Mi presentación en clase: The friendship of Ezra Pound and T.S. Eliot resultó mejor de lo que esperaba. Me aplaudieron dos veces y yo me sorprendí a mi mismo hablando muy fluidamente sobre ambos, sobre la edición de temas propios e impropios en La tierra baldía, sobre el mito, como método para darle coherencia al poema, sobre las divergencias entre ambos poetas pero su amistad a prueba de balas. Leí unos pedazos de la primera carta de Pound donde menciona a Eliot y el fragmento de Heart of Darkness que Eliot puso originalmente. Le conté a la clase lo divertido que resultó leer el panfleto escrito por Eliot (anónimamante), elogiando la figura de Ezra Pound (en 1917). El texto fue reproducido en el libro de ensayos de Eliot publicado después de su muerte.

Eligieron al Premio Nobel. Es un turco, del que no he leido nada. Encontré el disco de Cristi y le hice su carta. En Knollwood vi Arsenic and Old Lace La peli que me recomendó Doda, con Cary Grant. Me gustó ,pero no es el tipo de humor que prefiero.

Me quedo con las comedias de Billy Wilder. Ah, esta semana empecé otra vez a jugar tennis. Bueno, mas bien fue una práctica muuy ligera con Paola -que primera vez que agarra una raqueta-. Salió esta semana la edicion del Bronx Journal con la foto de Paola con asma en primera plana (la carátula que sale en este post es la penúltima). Estoy empezando a ir casi diario al gimnasio de Lehman. Dejé las clases de japonés porque me quitaban demasiado tiempo (Camilo tenía razón). La parte positiva es que al menos me familiaricé con los caracteres japoneses, los hiragana y los katakana…
El chifa de Flor de Mayo estuvo buenazo, también el tallarín saltado del lunes con Alejandra. Me escribe para decirme que gracias por la solidaridad. (¿Cuál solidaridad? Para eso están los amigos ¿No?)El viaje en auto hasta IKEA de NJ fue todo un periplo, no pensaba que la caja iba a entrar en el asiento. Nunca manejen con un sofá dentro del auto. Ale es una buena anfitriona: Los camarones con tallarines de esa noche estuvieron buenazos, igual la música de Sui Generis. Sigue siendo jodido manejar en Manhattan.

Nicolás cumplió 33 años. Parece que ya se puso de acuerdo para terminar el lienzo que le ofreció a Miki. Me llegó la nueva suscripción de Granta. Me contestó el e-mail el presidente del club Rinconada. Bastantes cosas para solo una semana.

El huevonazo de Seamus Heaney


Sé que tal vez puede resultar pesado dar una conferencia de una hora y media sobre la poesía de William Wordsworth. Pero Seamus Heaney, por más premio Nobel de literatura y por más que sea considerado uno de los mejores poetas en lengua inglesa, no tiene derecho a decirle a sus seguidores (4 o 5, entre los que me cuento, que ibamos todo lornazas con nuestros libritos para que nos firme un autógrafo) que está muy cansado y que esta noche no firma autógrafos a nadie. Que tiene que regresar al día siguiente a Dublín, etc.
Se me cayó Heaney. ¿A quien le ha ganado este personaje? De las diez personas a las que les conté que iba a verlo y que tenía mi ticket para la Morgan Library con un mes de anticipación, solo una sabía quién era Heaney. ¿De qué sirve entonces ganar el premio Nobel? ¿La vida del poeta tiene sentido? Junto con Heaney se me cayó la imagen bien construìda de los irlandeses buena gente y juergueros. Este poeta contó tres o cuatro chistes monses, su conferencia estuvo para una B, tal vez B+ y ahí nomás.
Saliendo de la conferencia, furioso contra este pedante escritor de floro barato, en el tren PATH que me llevó hasta Jersey City, abrí de nuevo y me puse a leer su libro de poemas escogidos. Y bueno… Qué les digo. A pesar del mal rato, tengo que reconocer que Heaney «es un maestro». Heaney, en la misma línea de Wordsworth, tiene la facilidad de recuperar instantes de vida monótonos y al parecer carentes de sentido y transformarlos en versos bellos y trascendentes, que rescatan el valor de los pequeños detalles de la cotidianeidad. Digging es tal vez uno de sus poemas más conocidos. A mí me gusta mucho. En él, el poeta contempla a su padre cavando los surcos donde sembrará las semillas de la papa. El poeta sabe que nunca podrá hacer lo mismo que su padre, que su talento está en otro lado y que deberá cavar sus propios surcos en la vida, usando no la lampa sino la pluma.

 

DIGGING (excerpt)
Between my finger and my thumb
The squat pen rests: snug as a gun.

Under my window, a clean rasping sound
When the spade sinks into gravelly ground:
My father, digging. I look down
Till his straining rump among the flowerbeds
Bends low, comes up twenty years away
Stooping in rhythm through potato drills
Where he was digging.

The coarse boot nestled on the lug, the shaft against the inside knee was levered firmly.
He rooted out tall tops, buried the bright edge deep
To scatter new potatoes that we picked
Loving their cool hardness in our hands.

By God, the old man could handle a spade.
Just like his old man.

The cold smell of potato mould, the squelch and slap
Of soggy peat, the curt cuts of an edge
Through living roots awaken in my head.
But I’ve no spade to follow men like them.

Between my finger and my thumb
The squat pen rests.
I’ll dig with it.

Tras el enredo en el PATH y la llegada a Jersey, me recibieron los peruanos fotógrafos en su casa, con una parrillada «a la ventana», (parrillita de carbón sobre la ventana de emergencia de la cocina), 2 four-pack de la cerveza que tomaban los Hobbits, una carne de cordero que todos los presentes calificamos entre lo mejor de lo mejor; y postre de leche con gelatina de fresa, que estuvo para chuparse los dedos. Matilde quiso banquetearse con los huesos mientras contaban la historia de sus ladridos en el parque y de la persecusión al lado de la pista con el bozal y el corazón en la mano. Enrica se perdió en el dormitorio a dormir temprano y no regresó a la cocina y a Melina la taquicardia le iba y le venía. Sin embargo hacia el final de la reunión terminó llenando su vaso y tomándoselo varias veces al hilo. Es un viaje largo hasta el Bronx. Con el huevonazo de Heaney, que escribe mostro.

Manos

Manos que jalan hacian el suelo,
Nada de qué avergonzarme,
Tal vez de no saber cómo se llama la calle
Habiéndola transitado antes.

Tal vez de no conocer a nadie
Y que a nadie le interese conocerme.
El exterior más ordenado
Esconde el caos que corre dentro

Inconscientemente llamas al peatón de negro,
Al asesino que maneja mejor el cuchillo.
Es tan facil pasar al otro lado del territorio
De los verdes campos de flor de lilo.

Asemejas:
Porcelana vieja a punto de caer,
Muebles apolillados
Decadente marco de ventana del Rímac
Pared carcomida, dientes cenizos

Aparentas:
Junio. Y corre por tus venas el temblor de enero
Aparentas:
Cada vez peor, cada segundo con menos aplomo.

Tal vez podrás resistir a las avispas asesinas,
En conveneintes plazos
Orgullo: ese extraño enemigo.

Tu mano decía:
Majestad, con tantos reinos disponibles, le sugerimos
Abandone su castillo.
Sin embargo te gusta el paisaje
Aquí se cae con más brío.

Piensas más en caer
Y en nadie para detenerte.

Tierra de Animales

Y el bang
y el bum
y los vidrios cayendo como gritos desde el Infierno
«¿Están todos bien?»
En la salida del cine, ¿cuánto me cobras hasta?»
¿No lo sabían?
Parece que es Sendero
«La nacionalización del sistema financiero»
Eso es lo que tenía que hacer este huevón
Y en el kiosko
¿Quién te ha dicho que no sabe nada? Es ingeniero
Anoche entró Sendero
Sendero ha tomado la Embajada.
¡Vamos a matarte Julio Segura!
Y en la noche, después de la cena se sienta Julia
y nos cuenta.
No quiero eso, sácate eso. No quiero eso.
¿Cuanto me cobras por enseñarme la chucha?
Brummmm, ¿Están todos bien?
Ya nos malograste el paseo.
La risa caverníiicola
Es solo un momento chicos ¿Nunca has posado para publicidad?
¿Nunca te la han chupado?
Acá tenemos con nosotros a Bibi Gaitán
¡Bibiiii! ¡Bibiiii! El gran Wilhelm Granverguer.
Para o te disparo conchatumadre.
¿Jefe y la rifa?
Si pues señora, pero..caliente, caliente.
Estuve asi de enamorarme de ti.
Tu y yo solo podemos ser amigos.
¿Pero dime…a quién quisiste más?
¡Ya están en Chosica!
Allá por el cerro, las veredas son así de altas.
Camino a Cieneguilla
No pense que serías capaz de hacerme algo así.
A veinticinco pues mamita
Vamonos pues
Siempre llegamos tarde a todos lados
¡Muchacho!
Es una maravilla.
Y el caballo camina sin riendas
entro al pueblo de nuevo y escucho las risas
«Te voy a enseñar a silbar con los dedos»
Debajo del agua, el tacto de sus senos.
He mandado a todos al pozo
Quisiera que fuera una declaración de amor…Yolanda, Yolanda
en la hora púrpura, estacionados en San Borja
Este es el último día de colegio.
number nine, number nine, number nine.
Quisiera seguir asi, maquinándome, maquinándome
Y el tráfico. Échale un fósforo.
Es lo mejor que podías haber hecho. De todos modos te van
a despedir.
Estatización del sistema financiero. Eso es lo que tenía que hacer
este huevón.
Es ingeniero.
Por favor, que no nos metan más goles.
Eres un maricón.
Las voces del colegio,
el patio de quinto.
Humillación al ritmo del cha cha cha.
Eso es un brassiere, su brassiere, su falda
Bésame en silencio.
Soy de Ventanas. «Eres el chico más lindo»
No tienes corazón.
«Helados Glacial Helados»

Es esa arena mojada que se pega entre los dedos
en la playa,
es la arena que se mete a la boca,
es la sal.
¿Qué vas a hacer?¿Acaso se la puedes presentar a tus amigos?

Estoy como cuete. Como cuete quemado.
Vamonos al monte
a matar indios.
¡La peineta! ¿Dónde está mi peineta?

Siempre pasa, es una crisis de fe pasajera.
A todos nos pasa.
Y gritando, y gritando
Y en la soledad de tu cuarto
«¿Cómo te masturbas? ¡Mastúrbame así!»

¿Alguna vez se ha masturbado?
¿Se ha corrido la paja?

En la soledad, sus labios. no nos han visto.
Entre las frutas, toco tus labios.
en silencio, toco tus labios.
Detrás de la ropa la mirada de una tía que nos mira

¡Te dije que no!
Yo que voy a saber
¡Tú no te das cuenta de nada!
De nada, de nada.

En la calle, estrellando el balón contra la puerta
Empiezo a ver doble, las luces, no quiero pero no puedo.
Lleva la cuenta en el reloj de pulsera. Digital.
Déjame jugar
¿Cómo se llama eso?

¿De verdad irías conmigo a un hostal?

¡Bibiiii!
El calor de sus senos aún lo recuerdo. No hay nada más.
Es sólo el calor, como un flach.
Se ríe.
«Ella lo quiere joven, pero me ha dicho
Cómo se yo que él me quiere?
Me asomé por la cerradura y los vì.
Ella se la estaba chupando.
A ella le gustaba»
¿Cómo van a ser esos drogadictos mejores que usted, joven?

Su voz.
¿Alguna vez te has enamorado?
Nunca he besado a nadie antes.
Primo.

Su piel era tan suave. En la plaza de Barranco.
La piel de su rostro era tan suave.
Esas perlas aún son sus ojos.
Y su aliento era tan fuerte.
Y hubiera saltado con ella, esa noche.
Y muchas noches más
De villancicos.

Nos fuimos al mercado a caminar
y le compré un cactus pequeñito.
Me gustaba sentarme a verla dormir.
Se lo tragó con zapatos y todo.
Mi corazón.

Dormir en la calle no es buena idea.
Hace mucho frío en la estación,
el taxista sigue por la ruta al lado del terminal.
«Si hubiera sabido que no eran sus amigos yo no los llevaba…»

Ring ring. En el tren se mira mejor la soledad.
¿Has viajado solito?
Todos los que no son de izquierda son unos hijos de puta
Brincadeira peruano
Déjame que te presente a las Petunias.

Me voy a trabajar en Chimbote
Estuve a punto de decirte que sí.
Vas a tener dos hijos y una hija.
Tambiéeen vieneee.
«Atrás de este cerro está la Musa»
Acá tienes cien soles: Que tu empleada me enseñe las tetas.

Grita, grita para que se te vaya el dolor.

Mira, mira al frente.
No se ve nada.

El hueco en el muro

Hay un hueco en el muro, carajo dejen de ver ese video, ya lo vi como quinientas veces ,estoy harto de ver videos sobre Japón, ahora que si te pones a pensar qué cosa es eso de ver primero fotos de Valparaíso y luego escuchar videos japoneses.

 

La clase: siento haber estado como ido, el café parece que ya no me hace nada, en eso estaba pensando esta mañana. La verdad que no planifiqué levantarme a las siete y media pero una vez que lo hice me pareció lógico bañarme y venirme a Lehman. No caminé porque tenía flojera y quería usar la Metrocard que compré en la madrugada: sí funciona.

 

Muchos buses amarillos en el camino, ¡qué temprano se levantan los niños para ir al colegio! Recuerdo cuando yo iba al colegio y eran las 8:05 y ni siquiera habíamos bajado a tomar desayuno. Pero tiene su gracia viajar en el bus, no caminar sino vivir como viven los demás, ir en el mismo bus que los demás, observar como se comporta la gente.

 

Además hay un hueco en la pared, pero no me interesa tanto tocar ese tema ahora, más bien ver lo que dice Carling. Siempre quiso decir eso: no falto a una clase desde antes que ustedes hubieran nacido. 25 años. Me imagino que su frase abarca a casi todos en la clase, excepto a mí, tal vez al gordo que se para quedando dormido. Lo veo, a diferencia de otras clases esta vez no ronca. El triángulo en la pizarra es el principio: Yates, Joyce, Woolf. Me alegro de haber comenzado a leer el Ulises, debería leer otra vez el ensayo de Loayza sobre Ulises antes de ir a verlo.

 

¿Cómo estará Camilo? Es una joda que no tenga teléfono. Carling dice que viene de un funeral. Me acerco al final de la clase a preguntarle pero es imposible siempre hay gente que se demora más de la cuenta hablando con él y no me da ganas de esperar. Como ese pato que estaba en la mañana esperando a la entrada del Computer Center, parecía que quería que le abran la puerta, usar el Internet. La gente estaba semi dormida y el pato tal vez estaba viviendo una pesadilla, quién sabe.

 

Tengo que leer el hoyo en la pared pero me imagino que será algo parecido a esto. Al menos ya escribí el poema que quería basado en el poema que leímos en clase de Yeats. No hay mejor poeta en el siglo XX. Así de categórico. Así que tengo que leer Yeats, es increíble que tenga su libro en mi casa y apenas si he hojeado un poco, igual que el Ulises, me puse la tarea de leer aunque sea unas líneas todos los días y mira donde me he quedado.

 

Ahora mismo debería estar escribiendo el ensayo que tengo pendiente sobre Walden, pero me imagino que es lo que Camilo dice: soy un diletante. No tengo que pensar en esa chica, sus besos son como apagados. Pero no voy a decir su nombre, aún tengo cierto deseo de privacidad, lo que supongo que está bien. Algo anda mal en mi cabeza ciertamente, algo falla. Así me he sentido las útlimas dos semanas, tal vez tres. ¿La mejor película? He visto muchas, pero la mejor: Hamlet , la de Laurence Olivier. En blanco y negro. Al menos creo que me está mejorando el sentido del humor. Qué lindos ojos los de ella. Qué lindos, dime si no es una muñeca. ¿Y la chica de la clase? Qué mirada, tenía como dos puntitos de luz en cada ojo. Hamlet, otra vez. Tengo que hablar de Hamlet. Brillante. El fantasma, la luz, la actuación de Olivier, la puesta en escena. Me quedo con el personaje de Richard III, sólo con él, pero como película Hamlet me parece mejor acabada. Ahora no tengo nada que decir. A veces me pasa, tenía tantas cosas de las cuales hablar y todo por culpa del hueco en la pared. Me imagino que acá tengo que detenerme.

Postdata: El reservorio de agua está vació desde hace casi un año. No es justo. Otras cosas que no son justas: todas las cosas que tengo pendientes por hacer. Dos cafés y todavía tengo sueño. Otra vez, nada. Hueco en la pared. Leer más Yeats, ensayo de Carlin, Walden, Poe, Pound. Vacío en el estómago. ¿Vendrá ella? ¿Qué hago? Hueco en la pared, más bien hueco en mi cabeza. Hueco en el estómago. Muchas lecciones que prefiero olvidar.

Para W.B. Y.

Acércate pequeño enano,
lujo de los tiempos, flecha del Cielo,
acércate pequeño monstruo,
deja de llorar.

Dame la mano al vuelo, acércate a mi carro nuevo,
escucha el sonido de los ángeles, las musas
escucha el reloj luminoso del tiempo.
Vamos a llevarte pequeño
al sitio donde no has de crecer
Vamos a llevarte lejos
donde los ángeles no mueren, donde tiemblan las madres.
Tú no estás preparado aún para llorar
por las penas que este mundo te depara.

Escucha las sirenas que te llaman, las piedras amontonadas
frente al crucifijo, el burro solitario que camina,
los pasos de tu abuelo
su pila flotando lentamente desde el balcón
Escucha las flores silbando al despegar,
las abejas yendo a procrear
siente el aroma de la comida en el fogón,
el crepitar de la leña
Prepárate para descansar de aquello
Vamos a llevarte lejos enano,
Al sitio donde no has de crecer
Al lugar donde los ángeles no mueren
A la cima de la orquesta
Al acordeón, vamos a sentarte sobre las teclas del piano.

¿Sientes las nubes flotando sobre tu cabeza?
¿Ves como se forman las estrellas al acabar el día?
Entre las montañas ves caer por primera vez la lluvia,
sobre el camino a la sierra, ves las lagunas.
Los pescadores han amarrado los caballitos,
En las redes los peces revolotean.
Las hadas vamos a acercarnos hasta ellos
Para susurrarles felices sueños
¿Ves a tu padre despertando al volante?
¿Ves a tu madre lista para el partido de tenis?
¿Ves los tamales calientes?
¿Tu primer pan con chicharrón?
Vamos a llevarte al Cielo mocoso,
A mostrarte el país donde los ángeles nunca crecen,
Negros, blancos, cholos y chinos,
Vamos a mostrarte el Paraíso.
Tu no estás preparado
Para las penas que este mundo te depara.
Deja ya de llorar.

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