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Siete son los Samurais, 22 de enero


Los Samurai de Kurosawa

Al estrenarse fue considerado por la crítica japonesa, en orden de mérito,  como la tercera mejor película de 1954. Finalizando el siglo XX, el filme fue catalogado por los críticos cinematográficos como el mejor que ha sido realizado en Japón durante todo ese siglo.

Amistad, aventura, amor, lealtad, guerra, intriga, traiciones: todo lo tiene este filme de Kurosawa. Me imagino como han de haber resonado esas imagenes, esos encuadres o esas espadas enterradas sobre los montes de los cementerios, en las cabezas de Scorsese, Coppola, Spielberg y Lucas, admiradores de su cinematografía.

La película dura tres horas y media, y los vencedores no son los samurais, sino los aldeanos: un grupo de miserables, condenados al sufrimiento por su cobardía.  Hacia el final de la película muere el maestro, también muere el vagabundo convertido en samurai: solo entonces los aldeanos celebran jubilosos, como si fuera su victoria el descalabro de los bandidos.

Me pregunto si Lars Von Triers  se inspiró en los Siete Samurais para realizar Dogville. Algo de esa película me resuena en esa frase que surge cuando al samurai le enseñan la armadura que ha conseguido Monzo y  murmura: Quisiera matarlos a todos…

En este filme, fue la primera vez que los japoneses vieron a un pueblo contratando a un samurai. Luego de Kurosawa lo veríamos en otras películas; ésta y otras imágenes kurosawanas, como la de los bandidos a caballo en la línea de la colina; o el reclutamiento uno por uno de los guerreros; que en filmes posteriores resultan partes esenciales de la trama. Otros directores también copiarían el método como Kurosawa componía sus imágenes, utilizando las miradas para crear movimiento y dinamismo.

Menú de cine de hoy: vi Maria Llena de Gracia, con Catalina Sandino Moreno en el papel principal. La pobreza de Colombia es la de todo el mundo. Resulta interesante que el director ha descubierto el universo colombiano allí en Sudamérica y también en Jackson Heights ( pero filmando en Ecuador para sortearse el peligro de ir a locaciones colombianas). Las vistas de la película se parecían esos paisajes que vi mientras bajaba a Bogotá desde Boyacá, pasando por el Salto del Ángel.

***

Empecé a leer la novela Memorias de mis putas tristes y me envolvió otra vez el lenguaje de Gabo. No hay ninguno que escriba en castellano como lo hace él. Inclusive en este homenaje/copia de Kawabata, del  que Héctor me había hablado tanto.

Por último, tengo que recordar que ha nevado todo el sábado. Conversé con Lima y todo el mundo está en la playa. Mayra dice que hace calor en su cuarto. Aqui hace frío, mucho frío.

Dos amigos llamados JULES AND JIM. 9 de enero

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Lo intuyes cuando joven. Luego te olvidas y comienzas a pensar no en lo que crees sino en lo que funciona, en lo que se acomoda a un estándar social. De joven la idea de enamorarte de dos o tres mujeres a la vez parece posible, real. Sobre todo cuando te decepcionas la primera vez, cuando el amor idealizado deja lugar a la practicidad del sexo: Me gusta ella y ella…y ella. Pero tengo que elegir. De eso te dicen que se trata la vida antes del matrimonio. Debes elegir alguien con quien te quieras quedar para siempre. Como en el programa del Tio Johny: Una y solo una de todas las cosas que estan allí.

Catherine ha conocido a muchos hombres y es capaz de amar a varios en distintos grados y de diferentes maneras. A Jim lo ama como hombre,  a Jules como amigo, a Ernest como amante ocasional. Cuando se aburre de Jules y de Jim puede recurrir a Ernest. Más aún cuando se cansa de sus juegos machistas y quiere demostrarles que ella no está esperando a que la amen.

Catherine es todo lo que ellos deben amar. Si no quieren amarla a ella, sin amar a nada más, ella no puede entregarse toda tampoco. Si Jules es capaz de proferir sandeces tales como las de la superioridad del hombre en el matrimonio y ante Dios ¿Acaso no puede ella saltar al Sena si se le antoja? Si Jim no es capaz de abandonar a Gilbert y empacar para Alemania de una buena vez: ¿Tiene ella que esperar con los brazos cruzados a que Jim decida?

Catherine─Moreau, bellísima, con esos labios de Rosa─sabe que lo que siente causará problemas y que en la Francia de 1962, una mujer en el cine no puede amar así, sin desenlace fatal. Catherine necesita ser una alma atormentada. Tiene que enloquecer, tomar el arma.

Esta historia pudieron tramarla los griegos. Al final de la película aparecen las dos caras de Jano: Janus Films. Los dioses no distribuyen filmes sino tragedias. Este es un filme exquisito.

Se quedará para siempre en tu memoria la voz del narrador, y la voz de Morau cantando Le Tourbelleine con la guitarra de Bassik. Catherine es como la abuela del personaje de Amelie.

Sin color ni efectos especiales, con diálogos profundos, es como si Truffaut en esta película se hubiera puesto a contarnos un cuento: Érase una vez en Paris, una mujer enamorada de dos amigos, Jules and Jim…

 

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