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The New York Street

Un blog lleno de historias

Categoría

Poesía

Ceremonias de amor

I

Ceremonia de amor
Entre las catedrales
Abre las ventanas y mira
La calle de los Telares
Más allá de Mercedarias
Te doblas en dos
No volveré a intentarlo

Con lágrimas me pides
Que lo vuelva a hacer
Pero despacito…
Ceremonia
de
Amor

II
Se fue cargado por las
Alas que lo anunciaban
Golpeó las puertas
Nudillos envueltos en tu ropa
Cruje la cama
Otra vez,
Dulcemente, de nuevo
Y estallas como esta noche
¿De Satipo?
La piedra vive, la carne muere
-no sabemos aún nada de la muerte-
El amor para combatir el sueño
Después de una buena cena
Un buen sequito

III
Y la gringuita, su cabecita
Ruuubia ruubia
Sobre mi brazo
Yace a mi lado
Pace
Desnudos, mirándola
Algo que no termino de entender
Hablo de esta noche

¿Te gusta mi ropa de baño?
Es de piel de jaguar

Ni siquiera te cubres, gringuita
El sol es de una franca vulgaridad
Te jodiste, poeta

IV
Me dejaste una panty
Que aún no has recogido
Me dejaste un par de zapatos de taco
Tú me dejaste feliz
Ceremonia
de
Amor.

El poema Treintaycinco

Allí afuera existe un mundo
Que quiero ver
Por eso viajo.

Escribo una bitácora de sueños
«Hoy soñé con un barco
Atravesando la tempestad»
Entre el ruido de las sirenas
Mi barco se hacía a la derecha

O la escena del parque
Cuatro muchachos. Un cuetecillo
¿Quieres que lo reviente con la mano?
¿Quieres que me reviente la mano?
Gringo:
Yo fui siempre en el asiento de adelante
Yo nunca usé cinturón, gringo.

Saca las manos pequeño.
Ese es el olor del mar
Ese es el olor de Lima
Viajo también, es cierto
Para olvidar que nací en una ciudad gris

Mis mejores recuerdos
Son los del mar
Y el mar es grandísimo

Hacia allá viven los Nibelungos
En el este los Yahoos
Al sur los Rolling Stones
¿Al norte? ¿Papá, qué hay al norte?

La escena es el parque
Y cuatro muchachos
Revienta un cuetecillo CHINO
Salta el niño sobre el parque
¿Qué brota caliente?
Ese es el olor de la sangre
Grita, grita
Cuando uno grita se va el dolor
Cuando uno grita aparecen los vecinos
Cuando uno llora es maricón
Y así es la vaina, poeta

Lima es compleja, inmensa
En alguna parte de ella, conocí también
El olor del amor.

NY Nov 5, 2006

El fondo de la tabla

Y queda solo
La esperasna
Tu voluntad de arder con frío

Alcanzan frases hechas
Tus latidos
Y llenan tu canasta
Los dados perdidos

Al final del Infierno

Estrella que termina la Comedia
Cabo suelto, anímame a subir
Sigue Dante enmedio del camino
Y trazando los mapas del Oriente,
Escribiendo Los Cantos desde el fuego,
El viejo Pound.

(Y anónima, se extiende, otra vez
Ante el poeta
La hoja pendiente.)

Fragmento Introductorio

¿Dónde estarán los dioses de que hablaba Snorri?
¿De qué materia se hizo el amanecer?
¿Dónde estará la espada de que
Hablaba Borges?

Sobre la escalera de papel
Te doy la bienvenida al laberinto
Las reinas y el rey yacen muertos
La mitad del camino: osada y oscura

Si esta mañana de ruinas, tiemblas
Si un hombre te dice que es octubre
Y que la luz es suave, entonces
Abre el libro

Tus eternas luces aguardan encerradas

Octubre 8, 2007

Para Joyce

Escrito luego de terminar de leer
A Portrait of the Artist as a Young Man

A los amigos todos en licencioso beso
Los despido cariño cuatro cosas
Somos los mismos hombres los liceo
los cuatrocabras pintos Anatoles

Adelantemos esta despedida
Con exilio y denodada suspicacia
Que al silencio no le guarden respeto
Tengo que decir quiero
Debo arreglarme la vida

Y en el coraje hermoso de mi sexo
En la constancia de mi pensamiento
En la tercera persistencia e intelecto
He creido encontrar la dicha ciega

Sopesaré París (lo que aquí junto)
Entregaré Dublín a cuatro tacos
Martillaré al llanero y al casino
Y con mis dedos de furia
Masturbaré a la letra y
Auscultaré el infierno
He de morir y ella dirá: «No puedo traicionarlo yo tan pronto»

Ha de sembrar semillas
Con mi miembro
Con tu cabello atado a la cintura

Sopesaré las armas que me dejas
Alumbraré el cuartito asomadito al catre
La manivela de porcelana vieja
El caño descascarado
La biografía mitológica
Tus mejores líneas

Asumiré tu genio
Tus letras, tus reservas

Octubre 4. 2007

Contesta

El camino tomado
hacia Manhattan
nos llevó hacia el oeste

Hacia las calles del SOHO
hacia la tarde destreza
hacia tus puentes

En la tapa del New Yorker
gritan las visitas y
los trapecistas pobres

En una tarde agazapado
los trenes corren a la hora en punto
Se atraviesa Bob Dylan
deja un mensaje en la contestadora:
No tengo tiempo para atender provincias

Te pregunto sultanito de alfajores nuevos
Rey del laberinto sin muros
Mucama del tenebroso ojo de gato:
¿Qué hacemos?

Sé que dirás
que agarremos bien fuerte
las penas pasajeras

Tardaré en contestarte
Lo sabes de sobra
Pero tarde o temprano timbrará en tu casa

Por favor contesta.

Foto por «Jonas 79». Flickr.com

Discurso homérico (in full view)

Para mi chochera Camilo

Desde las puntas coloreadas como las puntas de sus senos
bajan los dioses en mancha, llenos de gloria

El mundo es uno solo
y ellos están completamente ebrios
se puede oler sus gargantas de vino
el arrebatador aroma de sus sexos

Allá en la cima del cerro veo los truenos que provoca
Su alegría
Están tomando y las manos se les van detrás de las cinturas
de las bocas sedientas de las diosas

Llueve: las higueras, los almendros
Parece que van a ser arrancados del universo
El agua nueva viene por la quebrada
Golpean poderosas las piedras de la montaña

Los animales locos
Los rugidos, los maullidos, los ladridos hacen eco
A lo largo de la chacra
Incluso el imperturbable fantasma vestido de blanco
Mira de soslayo, espía
Mientras las ramas del granado vibran
Y retumba la tierra con los truenos poderosos, eléctricos

Mi cuerpo está temblando
Sentado sobre la piedra que mira a los olivos
Mi rostro recibe la luz de los rayos
Mis pupilas dilatadas tiemblan de angustia
Mis manos se aferran a las sangrantes rodillas

Es de noche, hace frío.
sobre una piedra de Anqui veo, claramente
La destrucción de la Tierra.

Memorias


De La Iliada recuerdo la sangre
El ruido de los metales atravesando la carne
El peso de los cuerpos, pesados sobre el lodo
Los rayos de Zeus, la cólera de Poseidón
La sensualidad en la carpa de Aquiles
Los sigilosos pasos de Odiseo
Los gritos y el llanto tras la muerte de Patroclo.

De La Odisea recuerdo la paz del mar
Desde las playas de Ítaca
La ropa de batalla de Telémaco
La áspera madera del barco donde
Ataron a Ulises
La oscuridad de la cueva del gigante
La medialuz de las conversaciones entre los dioses.

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